La violencia política de género continúa siendo una barrera profunda para la participación de las mujeres en el espacio público. Frente a esa realidad, Fundación Shungo sostiene una línea de trabajo que entiende el cuidado como una dimensión política y no como un asunto secundario.
El Proyecto Kilago abrió un proceso de formación, escucha y creación metodológica con mujeres políticas y personas LGBTIQ+, del que surgió la estrategia Baño de hierbas dulces. Este material recoge reflexiones, experiencias y propuestas para enfrentar la violencia política desde el cuerpo, la memoria, la organización y el cuidado colectivo.
Más de 400 mujeres participaron en el proceso general, que incluyó espacios de reflexión, talleres, foros y cinco módulos de formación. Esa experiencia dejó una certeza importante: cuando el cuidado entra en la conversación política, se amplían también las formas de sostener la participación y de proteger a quienes la ejercen.
Seguir hablando de cuidado colectivo es seguir abriendo preguntas sobre democracia, poder y condiciones reales para participar.



